La necesidad de hacer un múltiple análisis en el procedimiento de violencia familiar

En el presente artículo de doctrina el doctor Ortiz analiza la temática de la violencia familiar, destacando la necesidad de adquirir una multiplicidad de conocimientos para comprender el procedimiento en la materia, permitiendo ejercer al profesional una labor adecuada y, sobre todo, protectora de las personas en situación de violencia, contemplando el marco procesal y sustancial de la petición con el fin de no caer en el error de tener una mirada parcial sin tomar en cuenta el contexto, los rasgos que caracterizan a las personas que están en esta situación de violencia y la especialidad de la temática en la que se lo ubica.

  • Introducción

  • La omisión y la inquietud

  • Nuevos vientos jurisprudenciales

  • ¿Qué es el múltiple análisis?

  • a) Concepto del múltiple análisis

  • b) Algunos ejemplos en la práctica

  • b.1) Los principios procesales

  • b.2) El desistimiento

  • b.3) La mediación

  • b.4) Las medidas cautelares

  • Corolario

  • Conclusión

Introducción

Cuando se comienza a estudiar la temática, uno de los interrogantes que aflora en los profesionales es cómo aplicar lo aprendido en el trabajo cotidiano, específicamente en el abordaje de situaciones de violencia en las que interviene la justicia, ya sea penal o civil, específicamente la justicia de familia.

Durante el estudio se ven conceptos, interpretaciones, fundamentos, aportes y puntos de vista de profesionales que dan cuenta de que es un tema que requiere el aporte de varias disciplinas para su comprensión y abordaje.

Desde el punto de vista jurídico, se analizan las leyes específicas de protección contra la violencia y de género, los instrumentos internacionales específicos, como también sus recomendaciones generales, mesas de seguimiento, etc. Sin embargo, cuando estamos frente a una persona en situación de violencia o por intervenir en un expediente es dificultoso hacer un traspaso de lo teórico a la realidad, porque las situaciones de violencia que marcan la realidad atraviesan cualquier cuestión teórica.

En el ejercicio profesional, esa inquietud que mencionábamos anteriormente se presenta como un problema de todos los operadores de la temática y, si no lo veían de esa manera, ello significaba de alguna manera la realización de un trabajo sin consciencia de su complejidad ni elementos teóricos que lo fundamenten.

La idea de este artículo es plantear la necesidad de adquirir una multiplicidad de conocimientos para comprender el procedimiento de la violencia familiar.

La omisión y la inquietud

Cuando planteábamos lo de la omisión de la temática en el procedimiento, algunos interrogantes de análisis a tener en cuenta serian: ¿Cuándo un/a juez/a civil, penal o de familia comenzó a usar términos propios de la temática en sus resoluciones -anticipando que estos términos son necesarios para fundar la resolución de una medida de protección o un determinado accionar-? ¿Cuándo el/la letrado/a osado/a empezó a redactar sus escritos con perspectiva de género?(1) Con estos interrogantes, la idea no es precisar un determinado momento histórico en el que los abogados y jueces introdujeron dicha perspectiva, sino denotar que estos cambios tienen relación con la sensibilización, capacitación y aceptación de que el caso se encuentra englobado en el marco de la violencia de género.

Asimismo, la jurisprudencia ha cambiado, ya que no es la misma que existía antes de los años 90, cuando no había mecanismos específicos de protección, o en la década de 1990, cuando se sancionó la mayoría de las leyes de protección contra la violencia familiar, o la que existe en la actualidad, con la ley 26485 de violencia de género.

Las decisiones judiciales que surgen de los juzgados de la Provincia de Buenos Aires no tienen los mismos criterios que los de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o los de otras provincias, que incluso se animan a crear nuevos conceptos y formas de definir las medidas de protección. Estos cambios no pasan solo por ser distintas las leyes locales, sino por la labor de sus operadores y la interpretación de su plexo normativo con perspectiva de género.

Nuevos vientos jurisprudenciales

Daremos algunos ejemplos jurisprudenciales de estos cambios:

Los jueces de la Cámara en lo Civil y Comercial de Comodoro Rivadavia sancionaron la violencia económica perpetuada por el agresor, imponiendo una multa como medida de protección(2). Lo novedoso es que se toma el tipo de violencia como fundamento para sancionar mediante la adopción de medidas que le pongan freno. En otro fallo, la novedad se gesta en que la violencia económica fue definida por omisión.(3)

La jurisprudencia puede sentar una postura sobre el rol del operador en la temática, al sostener que cuando las discusiones familiares alcanzan el grado de descalificación, humillación y maltrato, y esta conducta, que se vivencia como una situación de agresión psicológica contra la persona, se reitera en el tiempo, debe ser erradicada; se debe cortar este ciclo de violencia impidiendo el acceso a esa última etapa y, por lo tanto, la concreción de daños irreparables.(4)

La Cámara en lo Civil y Comercial de Azul decidió dar lugar a la rescisión de un contrato de explotación tambera porque una de las partes ejerció violencia de género contra su pareja y fue denunciada ante la Comisaría de la Mujer.(5)

Otro juez prohibió mediante vía cautelar que se interrumpiera el suministro de energía eléctrica en las dependencias judiciales donde se resolvieran procesos de familia, entre ellos uno de violencia familiar.(6)

En otro fallo, los jueces decidieron otorgar una indemnización civil a una niña abusada sexualmente sin necesidad de que acreditara el daño moral, cuando de los hechos y consecuencias del abuso surgen palmariamente.(7)

Un juez de Salta decidió revocar la sentencia anterior, que había solicitado que ambos suscribieran un acuerdo de manera conjunta a pesar de haberse radicado procesos civiles de violencia, y otorgar a la señora I. V. S. la tenencia precaria de la vivienda.(8)

Un juez de Corrientes decidió excluir a un presunto agresor sexual que contagió de sífilis a sus hijos para evitar que contagie a los otros integrantes de la familia. La medida la había pedido la asesora de menores.(9)

En un fallo, los jueces rechazaron el pedido de excarcelación solicitado por la defensa de un músico de rock, imputado por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante y con acceso carnal. Afirmaron que se denotaba un claro desprecio al género femenino e incluso una falta total de respeto a la noción más elemental de la dignidad humana(10). En tal sentido, manifestaron que la especial situación de vulnerabilidad en la que se encuentran las víctimas da mayor sustento a la necesidad de sostener la detención del encartado(11) frente a la existencia de riesgo procesal de entorpecimiento de la investigación, cumpliendo así con los parámetros internacionales a los que se ha obligado el Estado.(12)

Así, podemos observar resoluciones en las que, a pesar de que la víctima se haya presentado en sede judicial relatando que había retomado la convivencia con el agresor, el juez de instrucción continuó con el proceso en virtud de la obligación de investigar, impuesta tanto por el principio de legalidad como por la Convención de Belém do Pará. Son casos en los que se ha hecho hincapié en que hay una exigencia mayor en quienes investigan y en que, al valorar los elementos de prueba a la luz de las reglas de la sana crítica, deben tenerse en cuenta los indicios que surjan de ellos(13), casos en los que se ha rechazado la aplicación de la suspensión del proceso a prueba.(14)

Y ¿cómo se llega a estas decisiones? ¿Cómo hicieron para resolver de esta manera y bajo estos parámetros? ¿Solo con las normas de que nos abastece la disciplina del derecho? La respuesta es: “con inquietud, sensibilización y capacitación”.

¿Qué es el múltiple análisis?

a) Concepto del múltiple análisis

La realización de un múltiple análisis del procedimiento de violencia familiar nos permite ejercer una labor adecuada y, sobre todo, protectora de las personas en situación de violencia, contemplando el marco procesal y sustancial de la petición.

El error, al no aplicar esta multiplicidad de conocimientos, es tener una mirada parcial sin tomar en cuenta el contexto, los rasgos que caracterizan a las personas que están en esta situación y la especialidad de la