De la cuna a la tumba, la responsabilidad extendida del productor

Sumario:

I. Introito. II. Entendiendo la REP. III. ¿A qué nos referimos cuándo hablamos de REP? IV. Distinción con otros tipos de responsabilidad. V. Cuestiones internacionales. VI. Unión Europea. VII. Ámbito regional. VIII. En Latinoamérica. IX. Sistema argentino: Legislación con la que contamos. X. Etapas en la gestión articulada por el registrante. XI. Corolario. XII. Bibliografía

Cita: MJ-DOC-12753-AR | MJD12753

I. INTROITO

El presente trabajo buscará ahondar en el estudio de la temática de la Responsabilidad Extendida del Productor (REP) no solo en la Argentina, sino también partiendo del contexto global.

Más allá de esto, consideramos relevante comenzar el trabajo reflexionando sobre por qué temas como estos cobran relevancia hasta terminar queriendo manifestarse en la legislación. La idea detrás de la REP es que vivimos en una sociedad consumista. En este tipo de sociedad, lo que funciona es un sistema dividido en pasos a partir del cual los materiales inicialmente «extraídos» de la naturaleza pasan por un proceso de «producción»; una vez transformados serán «distribuidos» para su posterior «consumo», acabando con su «disposición final».

La tendencia global es identificar los problemas en cada uno de estos pasos para buscar la forma de disminuir el impacto al mínimo, buscándose así los mejores procesos de extracción (que sean sustentables y que no generen daños irreparables en los terrenos), produciéndose de forma no solo eficaz, sino también eficiente, donde los trabajadores cuenten con condiciones dignas y equitativas de labor. En resumidas cuentas, la REP busca la eficiencia del último punto del proceso: La disposición final.

¿Cómo llegamos a que esa sea la tendencia global? Básicamente por la observación de la realidad, que concluye en que tal sistema lineal de producción y consumo no se condice con un planeta finito con recursos limitados. La producción interactúa con sociedades, culturas, economías, personas y también con Estados y empresas. Al estar todo relacionado, cada acción tomada generará un impacto, desde el trabajo con químicos hasta otras cuestiones sociológicas como el sistema capitalista en el que vivimos, que nos acerca términos como el de la obsolescencia programada o la obsolescencia percibida.Los mismos implican, básicamente, que los productos necesariamente deban reemplazarse por otros más nuevos, ya sea porque estos voluntariamente están diseñados para durar por un período de tiempo determinado, o porque los cánones de la moda nos hacen creer que es necesario adquirir lo que sea tendencia.

II. ENTENDIENDO LA REP

Una idea que nos quedó pendiente en la introducción es la siguiente: «Nada» surge de la nada y porque sí, sino que todo cuenta con un proceso y con una historia detrás. El capitalismo no es «malo» en sí mismo, sino que apareció como respuesta ante la profunda crisis laboral de los años cincuenta. Entre la publicidad, el consumo, la obsolescencia programada, más consumo y la aparición de los créditos bancarios, se pudo conseguir salir de tal situación.

Lo mismo sucede con las diversas cuestiones de sostenibilidad (o sustentabilidad, según el debate): Aparecen como respuesta ante las consecuencias del capitalismo, buscándose ahora el reciclado, el sistema de economía circular como reemplazo de la economía lineal y la maximización de utilidades en cada paso del proceso productivo.

Así, en países europeos comienzan a aparecer (y a modo de ejemplo) tasas de reciclaje que se incluyen en el precio del producto, que sirve para solventar sistemas de recogido, clasificación, transporte y reciclaje en plantas especializadas, pudiendo recuperar metales como cobre, hierro, níquel, cadmio, tarjetas electrónicas, etcétera.

III. ¿A QUÉ NOS REFERIMOS CUÁNDO HABLAMOS DE REP?

«Principio político orientado a promover mejoras ambientales para ciclos de vida completos de los sistemas de los productos, al extender las responsabilidades de los fabricantes del producto “a varias fases del ciclo total de su vida útil”, y especialmente a su recuperación, reciclaje y disposición final. (…) La responsabilidad extendida del productor (REP) es implementada a través de instrumentos políticos administrativos, económicos e informativos» (1).

Esta definición fue propuesta por Thomas Lindhqvist (2) en 1990.La misma fue oficialmente presentada en el informe para el Ministerio de Medio Ambiente de Suiza, «Modelos para la responsabilidad extendida del productor». Más tarde el concepto se revisó y se le dio una matriz legal haciendo legalmente vinculantes las acciones de organismos internacionales.

En 2001, la OCDE dio su propia definición (3): «un enfoque sobre política ambiental en el que la responsabilidad del productor sobre un producto se extiende al estadio posterior al consumidor del ciclo de vida de un producto». (Definición que si bien dice lo mismo, reduce la responsabilidad en comparación con la anterior definición, que se refería a varias fases del ciclo total de su vida útil).

De los distintos informes disponibles sobre el tema, hay dos cuestiones que son clave: Una de ellas es en cuanto a los objetivos que se propone un programa de REP, mientras que la otra es la cuestión de los distintos tipos de responsabilidad que surgen para el productor.

En cuanto a la primera de estas cuestiones, se encuentran dos tipos de objetivos (4):

1. La mejora en el diseño de los productos y sus sistemas; planteando a su vez modificaciones en el proceso productivo (como p. ej., fabricar sin tóxicos), ya que el impacto está ampliamente relacionado con el diseño. De lo dicho se entiende por:

– Diseño: La elección de los materiales, sustitución de componentes, reducir el producto o la energía empleada en su producción, su calidad, etcétera.

– Sistema: Referido al resto de los factores implicados.

2. La utilización de productos y materiales de calidad a través de la «recolección», «tratamiento» y reutilización o «reciclaje» de manera ecológica y socialmente conveniente. En palabras más simples: Gestión adecuada de residuos.

En cuanto a la segunda cuestión, encontramos cuatro tipos clave de responsabilidad (5):

1. Responsabilidad legal

Vendría a ser la que corresponde a los daños provocados al medio ambiente como consecuencia de la producción de determinado producto.

2.Responsabilidad económica

El productor cubrirá todos o parte de los costos, por ejemplo, la recolección, reciclaje y disposición final de los productos que fabrica. (Estos gastos podrán costearse por el mismo productor o a través de algún tipo de tarifa).

3. Responsabilidad física

Se utiliza para caracterizar los sistemas en los que el fabricante participa activamente en el manejo físico de los productos o de sus efectos.

4. Responsabilidad de informar

Sobre las propiedades del producto que se fabrica.

Como vemos, ambas cuestiones están sumamente relacionadas. La existencia de distintos niveles de responsabilidad hará eco en planteamientos de ecodiseño en los productos, más aún cuando sobre los mismos productores pesará la carga de la disposición final.

La consecuencia que termina surgiendo de esto es que la responsabilidad deja de ser de carácter reparatoria para ser anticipatoria, preventiva, temprana, precoz, de evitación del daño.

IV. DISTINCIÓN CON OTROS TIPOS DE RESPONSABILIDAD

Entre los distintos países que consideran la figura de la Responsabilidad Extendida del Productor, cabe distinguir lo siguiente (6):

1. REP: Responsabilidad Extendida del Productor, que básicamente desplaza la responsabilidad del Estado hacia el productor.

2. RIP: Responsabilidad Individual del Productor. Funciona por ejemplo en la Unión Europea y en ciertos estados de EE. UU. e implica que el productor sea responsable de la adecuada gestión de sus propios productos. «(…) un productor asume una responsabilidad económica individual cuando paga anticipadamente por la gestión de fin de ciclo de sus propios productos». Dentro de esta categoría también tenemos la RCP (responsabilidad colectiva del productor) que se presenta, por ejemplo, desde organizaciones que reúnen a fabricant