October 14, 2019

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La intervención conjunta de un agente institorio y un productor asesor de seguros en un mismo contrato de seguro: ¿es legal?(*)

  • : 1- Introducción. 2- Descripción de la operatoria. 3- Argumentos que sostienen la ilegalidad de la participación conjunta de un agente institorio y un productor asesor de seguros en un mismo contrato de seguro. 4- Nociones preliminares. 5- Refutación de los argumentos que consideran ilegal la participación conjunta de unagente institorio y un productor asesor de seguros en un mismo contrato de seguro. 6- Ejemplo de práctica internacional: la figura del “Assekuradeur” en Alemania. 7- Conclusiones.

 

  1. Introducción

 

Sabido es que el Derecho es el conjunto de normas que regulan las acciones humanas en una sociedad. Ahora bien, el Derecho de Seguros es la rama del Derecho que comprende el conjunto de normas que regulan las operaciones de seguro y la actividad aseguradora en todos sus aspectos y manifestaciones.

La actividad aseguradora, por su parte, no deja de ser una actividad económica que comprende prácticas, usos y costumbres recurrentes entre los sujetos que la llevan adelante. Entre las prácticas recurrentes, encontramos una que motiva el presente trabajo: la intervención conjunta de un agente institorio (“AI”) y un productor asesor de seguros (“PAS”) en un mismo contrato de seguro.

La cuestión radica en determinar si esa práctica se ajusta al conjunto de normas vigentes que conforman el Derecho de Seguros. Sobre el particular, se han escuchado voces en contra y a favor; incluso la Superintendencia de Seguros de la Nación (“SSN”), el regulador de seguros, se ha expedido en alguna oportunidad en contra de dicha participación conjunta en un mismo negocio. Los motivos han sido de los más variados.

Cabe destacar que cuando se haga mención a PAS, ello refiere tanto al PAS persona física como a la sociedad de productores[1].

La intención del presente trabajo es refutar cada uno de los argumentos que se han utilizado para manifestarse en contra de la práctica señalada para concluir que la misma es plenamente legal conforme con la normativa vigente aplicable. Asimismo, se detallará que es una práctica internacional por lo que no es exclusiva de nuestro país.

 

  1. Descripción de la operatoria

 

Para quienes no se encuentren interiorizados en el tema, el esquema de la operatoria objeto de análisis del presente es el siguiente: una aseguradora otorga mandato a un AI (más adelante veremos detalladamente qué significa ser AI) para que éste actúe en nombre y representación de la aseguradora, y en particular celebre contratos de seguros en su nombre. Los motivos por los cuales una aseguradora otorga un mandato a un AI son de los más variados, pero uno de ellos puede ser por la falta de presencia física que posiblemente tenga la aseguradora en el territorio del AI.

Por la otra parte, tendremos a un PAS, que podría ser un productor asesor directo y/o un productor asesor organizador[2] (a los efectos del presente trabajo, nos referiremos a ambas figuras como “PAS”) que promoverá o gestionará la concertación de un contrato de seguro entre el asegurable[3] y el AI. De esta forma, el AI celebrará el contrato de seguro, en representación de la aseguradora que le otorgó un mandato, con el asegurable (que se convertirá en asegurado) en razón de la gestión realizada por el PAS. Con posterioridad, este último asesorará al asegurado durante la relación asegurativa.

En razón de la operatoria descripta, hay quienes sostienen que la participación conjunta de un AI y PAS en un mismo negocio sería ilegal. Seguidamente, repasaremos los argumentos que motivan esa postura.

 

  1. Argumentos que sostienen la ilegalidad de la participación conjunta de un agente institorio y un productor asesor de seguros en un mismo contrato de seguro

 

Quienes sostienen que la intervención de un AI y un PAS en un mismo negocio no sería legal y/o lógica, han considerado los siguientes argumentos:

  1. Una aseguradora puede comercializar sus seguros mediante el otorgamiento de un mandato a un AI o bien a través de la intermediación de un PAS, más no con las dos figuras al mismo tiempo;

  2. No tiene sentido constituirse en AI para luego requerir la intervención de un PAS para intermediar entre aquél y el asegurable;

  3. Implica una contradicción que en un contrato de seguro intervenga tanto un AI como un PAS toda vez que son dos canales de venta distintos;

  4. Se generaría confusión para el asegurado la participación conjunta de un AI y PAS en un mismo contrato de seguro; y

  5. La aseguradora paga retribuciones a dos sujetos por la misma tarea.

Tal como se anticipó, se pasará a rebatir cada uno de los argumentos señalados, pero antes se hará un breve repaso de la naturaleza jurídica de ambas figuras que permitirá la refutación en cuestión.

 

  1. Nociones preliminares

 

En primer lugar, debe señalarse que la sección XIV del Capítulo I de la Ley Nº 17.418 (“”) regula la intervención de auxiliares en la celebración del contrato de seguros.

Precisamente, en esa sección encontramos los arts. 53 y 54 que regulan las facultades de los siguientes dos auxiliares: (i) el productor o agente de seguro y (ii) el AI, respectivamente. En efecto, dichos artículos establecen:

“Auxiliares: Facultades. Art. 53. El productor o agente de seguro, cualquiera sea su vinculación con el asegurador, autorizado por éste para la mediación, sólo está facultado con respecto a las operaciones en las cuales interviene, para:

a) Recibir propuestas de celebración y modificación de contratos de seguro;

b) Entregar los instrumentos emitidos por el asegurador, referentes a contratos o sus prórrogas;

c) Aceptar el pago de la prima si se halla en posesión de un recibo del asegurador. La firma puede ser facsimilar.

Agente Institorio. Zona asignada Art. 54. Cuando el asegurador designa un representante o agente con facultades para actuar en su nombre se aplican las reglas del mandato. La facultad para celebrar seguros autoriza también para pactar modificaciones o prórrogas, para recibir notificaciones y formular declaraciones de rescisión, salvo limitación expresa. Si el representante o agente de seguro es designado para un determinado distrito o zona, sus facultades se limitan a negocios o actos jurídicos que se refieran a contratos de seguro respecto de cosas que se hallen en el distrito o zona, o con las personas que tienen allí su residencia habitual”.

Asimismo, la actividad del PAS se encuentra regulada por la Ley Nº 22.400 y su reglamentación (Resolución SSN Nº 24.828) mientras que la actividad de los AI se encuentra regulada por la Resolución SSN Nº 38.052.

En razón de lo transcripto en la normativa aplicable hasta el momento, el AI y el PAS son dos figuras jurídicamente distintas.

De conformidad con lo estipulado en el art. 53 de la Ley de Seguros, la actividad del productor o agente de seguros parecería quedar confinada a una tarea de simple intermediación en la que su función sería, solamente, la de procurar la facilitación, concreción o celebración de contratos de seguro, es decir, es un mero intermediario[4].

Sin perjuicio de ello, tras la sanción de la Ley Nº 22.400, se produjo un cambio fundamental en el marco de las funciones y tareas del productor de seguros quien ahora, no solamente tiene a su cargo meras tareas de intermediación en la concertación de contratos de seguro, sino también, por ejemplo, la obligación de asesorar a asegurables y asegurados[5], ello conforme a lo indicado en el art. 1 de la citada ley[6].

Asimismo, esa nueva función de “asesoramiento” adquirió mayor relevancia con el art. 10 de la Ley Nº 22.400 donde se le impuso al PAS una serie de obligaciones respecto no sólo de los asegurables y asegurados, sino también respecto de los aseguradores. Por ejemplo: (i) gestionar operaciones de seguros; (ii) informar sobre la identidad de las personas que contraten por su intermedio, así como también los antecedentes y solvencia moral y material de las mismas; (iii) a requerimiento de las entidades aseguradoras; informar a la entidad aseguradora acerca de las condiciones en que se encuentre el riesgo; (iv) asesorar al asegurado a los fines de la más adecuada cobertura; (v) ilustrar al asegurado o interesado en forma detallada y exacta sobra las cláusulas del contrato, su interpretación y extensión, (vi) verificar que la póliza contenga las estipulaciones y condiciones bajo las cuales el asegurado ha decidido cubrir el riesgo; entre otras.

En consecuencia, la Ley Nº 22.400 cambió fundamentalmente el rol del antiguo “productor o agente de seguro” previsto en el art. 53 de la Ley de Seguros, quien pasó de ser un simple intermediario para convertirse en un verdadero profesional del seguro cuyas obligaciones no se limitan solamente a acercar a los asegurados con los aseguradores, para eventualmente celebrar contratos de seguro, sino que también, debe asesorarlos con responsabilidad, diligencia y prontitud dentro de las pautas establecidas en los arts. 10 y 12 de la Ley Nº 22.400.

En contraposición, el AI es un mandatario de la aseguradora que, como tal, realiza actos jurídicos en representación de la compañía aseguradora pudiendo: (i) celebrar contratos de seguro, (ii) pactar modificaciones o prórrogas, (iii) recibir notificaciones, y (iv) rescindir, salvo limitación expresa. En consecuencia, el AI obliga a la aseguradora de acuerdo a las reglas del mandato, y la aseguradora asume responsabilidad por los actos de su AI.

Asimismo, la jurisprudencia ha entendido lo siguiente en relación a la diferencia existente entre ambas figuras:

“Debe quedar claro que conforme el art. 54 de la L.S., sólo el agente institorio representa al asegurador. Expresamente tal norma establece que le son aplicables las reglas del mandato. En consecuencia, los actos jurídicos efectuados por aquel en los límites de sus poderes y, a nombre del mandante, así como las obligaciones que hubiese contraído, son consideradas como hechos por el asegurador personalmente (conf. art. 1946, Cciv.). Obsérvese que el art. 54 de la L.S. autoriza al agente institorio a: i) celebrar contratos de seguro, ii) pactar modificaciones, iii) acordar prórrogas, iv) recibir notificaciones dirigidas al asegurador; y v) rescindir el contrato.

Efectuadas estas descripciones, debo decir que a diferencia del agente institorio –que como se dijo representa al asegurador hasta los límites de su mandato– los productores son meros intermediarios. La descripción de su actividad puede delimitarse según las etapas del iter negocial.

Así, en épocas pre-contractuales, tienen una función exclusiva y preponderante en la promoción de las cualidades de los seguros, tipo de seguro a contratar, necesidad de cubrir el riesgo, valor de la prima, etc. Sus actos tienen –o deben tener, como luego se verá– como único objetivo informar al asegurado para que en el futuro, puedan decidir celebrar o no el contrato. Pero, destáquese, sólo promueven la contratación; mas no pueden celebrar el negocio. Así, dice la ley que están facultados para recibir propuestas de celebración y modificación. Una vez concertado el negocio entre asegurador y asegurado; estos auxiliares cobran nuevamente protagonismo. Ello pues tienen prerrogativas para intermediar entre asegurado y asegurador, como si fuese el agente una especie de canal de comunicación directa entre las partes del negocio. Así es que están facultados para entregar los instrumentos emitidos por el asegurador referente a contratos o prórrogas.

A título conclusivo, en el punto referido a las diferencias entre una y otra figura, ha sido dicho que el agente institorio, representante del asegurador, tiene una actividad jurídica. En contraposición, la actividad de los productores asesores, es esencialmente material, salvo actos jurídicos secundarios como, por ejemplo, la percepción de la prima y la entrega de recibos del asegurador[7]”.

Por lo expuesto, el PAS es un intermediario profesional que no representa, en principio, a ninguna de las partes del contrato de seguro (y, en todo caso, asesora al asegurado) y se limita a realizar actos materiales por cuenta de la aseguradora (entregar la póliza, recibir denuncias, percibir pagos cuando tiene recibo de la aseguradora, etc.). En función de esa independencia, la aseguradora no es responsable de los actos del productor, ni los actos del productor obligan a la aseguradora (siempre que no se haya desvirtuado su rol y se acredite que actuó como un mandatario de la aseguradora, respecto de lo cual existe numerosa jurisprudencia tanto en lo que respecta a cobranza de primas como recepción de denuncias de siniestros).

Todo lo contrario, sucede con el AI. Éste es un mandatario de la aseguradora que como tal realiza actos jurídicos en representación de la compañía, pudiendo celebrar contratos, pactar modificaciones o prórrogas, recibir notificaciones y rescindir, salvo limitación expresa. Por ende, el AI obliga indefectiblemente a la aseguradora de acuerdo a las reglas del mandato, y la aseguradora asume responsabilidad por los actos de su AI.

En consecuencia, y a modo de recapitulación, el AI y el PAS no participan de la misma naturaleza jurídica.

 

  1. Refutación de los argumentos que consideran ilegal la participación conjunta de un agente institorio y unproductor asesor de seguros en un mismo contrato de seguro

 

  1. Una aseguradora puede comercializar sus seguros mediante el otorgamiento de un mandato a un AI o bien a través de la intermediación de un PAS, más no con las dos figuras al mismo tiempo.

 

La participación conjunta no resulta inviable puesto que, como se explicó, cada auxiliar cumple tareas diferentes entre sí en razón de su naturaleza jurídica: (i) el AI celebrará el contrato de seguro con el asegurado, en nombre de la aseguradora (acto jurídico), y (ii) el PAS concertará el contrato de seguro entre el asegurable y el AI, para luego asesorar y asistir al asegurado, en lo que éste requiera, durante la relación asegurativa (actos materiales).

Asimismo, en la normativa aplicable (Ley de Seguros, Ley N° 22.400 y su reglamentación, Ley N° 20.091 y Resolución SSN N° 38.052) no se encuentra disposición expresa alguna que establezca la prohibición de actuación conjunta de un AI y un PAS en un mismo contrato de seguro. Reiteramos, la convivencia de ambas figuras es factible toda vez que revisten naturalezas jurídicas distintas que les permite llevar adelante tareas que no se superponen ni se identifican entre sí.

 

  1. Implica una contradicción que en un mismo contrato de seguro intervenga tanto un AI como un PAS toda vez que son dos canales de venta distintos.

 

Como primera aproximación, el AI y el PAS no son dos canales de venta distintos, sino que son dos auxiliares que intervienen en la celebración del contrato de seguro de manera distinta.

Conforme se mencionó y se detalló precedentemente, el PAS no celebra contratos de seguros, sino que promueve su contratación/ concertación, ayudando al asegurable a elegir la mejor cobertura, y una vez perfeccionado el contrato de seguro, asesora e intermedia entre el asegurado y la aseguradora durante la relación asegurativa. Es decir, el PAS no está facultado para “vender” seguros; por tal motivo no se puede señalar que es un canal de venta. En cambio, el AI sí se encuentra facultado para vender seguros ya que, al ser mandatario de la compañía aseguradora, es como que si fuese la misma aseguradora la que se encuentra vendiendo y celebrando el contrato de seguro.

 

  1. No tiene sentido constituirse en AI para luego requerir la intervención de un PAS para intermediar entre aquél y el asegurable.

 

Considerando que al AI le son aplicables las reglas del mandato, el mismo se vale de las facultades que tenga la aseguradora, salvo disposición legal o convencional en contrario[8]. En consecuencia, si es posible la intermediación de un PAS entre una aseguradora y el asegurado, por qué no sería posible que existiese uno intermediando entre el AI (mandatario de la aseguradora) y el asegurable/ asegurado.

En este sentido, la jurisprudencia ha avalado esa circunstancia al sostener que:

“(…) En tal marco cabe destacar que la ley 17418 reconoce 2 categorías de intermediarios: i) los agentes institorios, que son representantes del asegurador y que por ende tienen una actividad jurídica (art. 54, LS.), y ii) la de los productores-asesores (agentes no institorios), cuya actividad es esencialmente material, salvo algunos actos jurídicos secundarios, como ser la percepción de la prima y la entrega de los recibos del asegurador (art. 53, LS.). (…)

Efectuada la precedente disquisición corresponde —siguiendo la metodología propuesta— marcar las diferencias entre los distintos intermediarios que interactúan en la esfera de los seguros.

Veamos.

Contrato de agente institorio:

El agente institorio nace a la vida jurídica mediante la celebración de un contrato de agencia con el asegurador mediante el cual queda facultado a actuar en forma estable, zona previamente determinada que se le asigna (conf. Soler Aleu, Amadeo, "Agentes y productores de seguros", Ed. Astrea, Buenos Aires, 1981, p. 156).

Conforme surge del art. 54, LS., el intermediario sub examine es un representante o agente con facultades para actuar en nombre del asegurador, resultando aplicables a las contrataciones consumadas por aquél las reglas del mandato. Es decir, los actos jurídicos practicados en los límites de sus poderes en la zona asignada, y a nombre del mandante, así como las obligaciones que hubiese contraído, son consideradas como hechas por la compañía de seguros personalmente (art. 1946, CCiv.; conf. esta C. Nac. Com., sala C, 21/9/1992, in re "Ruiz, Héctor v. La Defensa Cía. de Seguros", LL 1993-E-438, con nota de Eduardo Steinfeld - DJ 1994-2-320).

Asimismo, es dable remarcar que los agentes institorios cuentan con amplísimas facultades, que se extienden a todos los actos pertenecientes y necesarios para el comercio del principal, tales como conceder esperas, otorgar recibos, recibir declaraciones de cambio y agravación de los riesgos, rechazar propuestas de los contratos, su prórroga o rescisión, modificar contratos en curso, recibir declaraciones de siniestros, liquidar daños, etc., pudiendo -incluso- apartarse de las condiciones generales y aceptar riesgos excluidos o no previstos (esta C. Nac. Com., esta sala A, 12/3/2008, del voto del Dr Kölliker Frers, in re "Dana, Carlos M. A. v. Juncal Compañía de Seguros y otro"; íd., 12/3/2008, in re "Amarilla, Severiano v. Liderar Compañía General de Seguros S.A."; conf. Halperín, "Seguros" ps. 121 y ss.; Meilij, Gustavo R. y Barbato, Nicolás H., "Tratado de Derecho de Seguros", p. 125, n. 200).

Resta indicar que es posible que el agente institorio tenga u obtenga como colaboradores a "productores asesores directos", figura a la que se alude párrafos abajo (conf. Soler Aleu, "Agentes y productores..." cit., p. 156).”[9].

Incluso, a mayor abundamiento, la Resolución SSN N° 38.052 establece expresamente las formalidades que deberá revestir el mandato otorgado por la aseguradora al AI y en particular, establece que el mismo deberá contener (i) un apartado en el cual se detallen las facultades otorgadas al AI, las que no podrán ser delegadas o sustituidas; y (ii) una cláusula por la que se faculte al AI a celebrar contratos de seguros, pactar modificaciones o prórrogas y recibir notificaciones. Incluso, esa misma resolución reconoce la posibilidad de concederle al AI la facultad para el cobro de premios[10].

Sin lugar a dudas, ello denota que el AI actúa en nombre y representación de la aseguradora para realizar el acto más neurálgico en materia de seguros que es precisamente la celebración de un contrato de seguro. Ello, asimismo, nos hace redirigir al artículo 1320 del Código Civil y Comercial de la Nación (“CCCN”) que establece que, si el mandante confiere poder para ser representado, le son aplicables las disposiciones de la representación voluntaria (artículos 362 y siguientes del CCCN). En ese sentido, esa sección del citado cuerpo normativo establece que: (i) la representación voluntaria comprende sólo los actos que el representado puede otorgar por sí mismo[11]; y (ii) cuando un representante actúa dentro del marco de su poder, sus actos obligan directamente al representado y a los terceros[12].

En consecuencia, así como una aseguradora puede valerse de un PAS para la concertación de contratos de seguros o bien para que luego intermedie entre ella y el asegurado, nada impide que un AI (mandatario de la aseguradora) también lo haga.

 

  1. Se generaría confusión para el asegurado la participación conjunta de un AI y PAS en un mismo contrato de seguro.

 

En la medida que al asegurable (sea o no consumidor de un contrato de seguro) se le informe de manera clara (i) que el AI es un representante de la aseguradora y tiene como función principal celebrar el contrato de seguro en nombre y representación de la aseguradora; y (ii) que el PAS es quien intermediará entre el asegurado y el AI o la aseguradora, se considera que no existiría confusión alguna en ese sentido.

Al respecto, se destaca que la SSN solicita a las entidades aseguradoras que en toda emisión de póliza o endoso en que intervenga un PAS, se deba constar su número de matrícula, nombre y apellido completo o denominación social, en su caso[13]. Sería interesante que el regulador también considerase incorporar en la Resolución SSN N° 38.708 – Reglamento General de la Actividad Aseguradora (“RGAA”) que cuando interviniese un PAS y un AI en un mismo contrato, las entidades aseguradoras identifiquen a ambos en el Frente de Póliza, a fin de evitar la confusión o falta de claridad alegada.

 

  1. La aseguradora paga retribuciones a dos sujetos por la misma tarea.

 

Tal como se ha mencionado precedentemente, lo cual ha quedado suficientemente claro, las tareas de ambas figuras no se identifican entre sí en lo absoluto. Esa falta de identificación, tampoco obsta en lo absoluto que una aseguradora abone la retribución al AI y la comisión al PAS interviniente, según corresponda, en el marco de un mismo contrato de seguro. Incluso, se puede dar el caso que intervenga un PAS organizador, por lo que la aseguradora debería abonarle al AI, al PAS organizador y al PAS directo.

Ahora bien, cabe destacar que el RGAA establece que en los cuadros tarifarios de los seguros a comercializar se deben incluir las retribuciones vinculadas al proceso de comercialización, que sólo pueden ser reconocidas a personas o instituciones legalmente autorizadas para percibirlas conforme con la legislación vigente, y en la medida que tengan una efectiva y probada participación en las operaciones por las que las perciban[14]. Ergo, en la medida que (i) tanto el PAS como el AI se encuentren debidamente registrados como tal ante la SSN, lo que les permitiría percibir la retribución correspondiente por parte de la aseguradora; (ii) ambos realicen efectivamente (no de manera virtual) las tareas materiales o jurídicas que le son propias; y (iii) los gastos de comercialización prevean esas retribuciones a tales sujetos, no existe asidero para alguno para avalar que la aseguradora se encuentra abonando dos veces lo mismo por una misma tarea.

 

  1. Ejemplo de práctica internacional: la figura del “Assekuradeur” en Alemania

 

A colación del tema objeto del presente, se considera necesario citar un ejemplo extranjero de una práctica de la actividad aseguradora asimilable a la que se encuentra bajo análisis, ya que no podemos dejar de obviar el comportamiento de otros mercados de seguros más desarrollados que el nuestro. En particular, se citará el ejemplo de la figura del “” en Alemania.

El “” no es más ni menos que un agente de seguros[15]que suscribe riesgos en nombre y en representación de un asegurador en razón de un mandato. Las limitaciones de la suscripción de riesgos (llámese el tipo de riesgos a suscribir, hasta qué suma asegurada podrá suscribir contratos de seguros, entre otros) se encuentran establecidas en el mandato y serán las reglas de juego del “”.

Precisamente, la regulación alemana permite la participación del “” (PAS, en nuestros términos) y de un “” en un mismo contrato de seguro. En ese caso, el “” intermediará entre los asegurables/ asegurados y el “”.

Incluso, para los “”, la presencia del “se torna sumamente práctica y eficiente en lo que respecta a la colocación de los riesgos: en lugar de tener que dirigirse a una “x” cantidad de aseguradoras para solicitar cotizaciones de seguros para sus clientes (los asegurables), sólo le basta al “con dirigirse a un “que posea mandatos de varias aseguradoras a fin de solicitar un abanico de cotizaciones. Esto, sin lugar a dudas, permite unir a varias aseguradoras en una sola persona, tornándose así la colocación de riesgos eficiente y ágil para las necesidades de los asegurables.

En ese sentido, se podría señalar que la figura del “es asimilable a la del AI ya que ambos poseen la facultad de celebrar contratos de seguros en representación de las entidades aseguradoras. Al respecto, y tomando como base esa práctica alemana, en nuestro país la colocación de ciertos riesgos también resultaría eficiente para un PAS que, en lugar de recurrir a varias aseguradoras, sólo debería recurrir a un solo AI con mandato de varias entidades y elegir la cobertura asegurativa que más convenga al asegurable. O más aun, en los supuestos donde las aseguradoras no posean presencia física en el interior de nuestro país, y un AI sí lo tenga, que mejor que éste posea mandato de varias aseguradoras para que luego el PAS local pueda colocar los riesgos de los asegurables en la aseguradora que más le satisfaga.

Precisamente, se recuerda que la figura del AI fue incorporada a la Ley de Seguros para actuar en zonas de influencia y/o mercados donde no exista una presencia física de la aseguradora.

 

  1. Conclusiones

 

En razón de todo expuesto y considerando que (i) no existe prohibición alguna que establezca que un AI y un PAS no puedan intervenir en un mismo contrato de seguro; (ii) ambas figuras ejercen tareas que no son para nada asimilables y poseen naturalezas jurídicas disímiles; y (iii) la intervención de ambas figuras en un mismo negocio tornaría mucho más eficaz y ágil la colocación de determinados riesgos, beneficiando así a los asegurables, se arriba a la conclusión que la intervención conjunta de un AI y de un PAS en un mismo contrato de seguro es plenamente legal y se ajusta al conjunto de normas vigentes que conforman el Derecho de Seguros. En definitiva, la comunión de ambas figuras en un negocio es totalmente viable.

 

 

 

(*) Ponencia presentada en el XVII Congreso Nacional de Derecho de Seguros. Mendoza, 2 al 4 de mayo de 2018. Organizadores: Colegio de Abogados y Procuradores de la Primera Circunscripción Judicial de Mendoza y de la Asociación Internacional de Derecho de Seguros, Rama Argentina (A.I.D.A.)

 

[1] Artículos 20-22 de la Ley N° 22.400.

 

[2] El productor asesor directo es la persona física que lleva adelante la actividad de intermediación promoviendo la concertación de los contratos de seguros, asesorando a asegurados y asegurables. El productor asesor organizador es la persona física que se dedica a instruir, dirigir o asesorar a los productores asesores directos que forman parte de una organización; la organización deberá componerse como mínimo de cuatro productores asesores directos, uno de los cuales podrá ser el organizador cuando actúe en tal carácter. (artículo 2 de la Ley N° 22.400).

 

[3] Persona que potencialmente revestirá el carácter de asegurado.

 

[4] Domingo M. López Saavedra, “Ley de Seguros 17.418. Comentada”. 2º Edición actualizada, Tomo I (Arts. 1º- 84), Editorial La Ley, Págs. 310-311.

 

[5] Domingo M. López Saavedra, “Ley de Seguros 17.418. Comentada”. 2º Edición actualizada, Tomo I (Arts. 1º- 84), Editorial La Ley, Pág. 311.

 

[6] Ley 22.400, Artículo 1: “La actividad de intermediación promoviendo la concertación de contratos de seguros, asesorando a asegurados y asegurables se regirá en todo el territorio de la República Argentina por la presente ley”.

 

[7] CNCom., Sala F, julio 16-2010. – “Helmbold, Daniel Alberto c. Orbis Cia. Argentina de Seguros S.A. y otros s/ ordinario”.

 

[8] Artículo 1319 del Código Civil y Comercial de la Nación: “Definición. Hay contrato de mandato cuando una parte se obliga a realizar uno o más actos jurídicos en interés de otra (…)”.

 

[9] CNACom., Sala A, “Capitanich, Esteban B. c/ Provincia Seguros S.A”, 30/09/2008.

 

[10] Artículo 7 de la Resolución SSN N° 38.052.

 

[11] Artículo 362 del CCCN.

 

[12] Artículo 366 del CCCN.

 

[13] Punto 25.1.1.1. inciso ñ) de la Resolución SSN N° 38.708/2014: “En toda emisión de póliza o endoso en que interviniera un productor asesor, debe constar su número de matrícula, nombre y apellido completo o denominación social en su caso”.

 

[14] Punto 26.1.8. del RGAA.

 

[15] Artículo 59 de la Ley de Contrato de Seguros N° 2008 alemana (“(…) 'Insurance agent' within the meaning of this Act shall be anyone contracted by an insurer or insurance agent to arrange or conclude contracts of insurance on a commercial basis”).

Citar: elDial.com - DC252B 

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