Seguro de caución para garantías judiciales(*)

El fin del presente trabajo es ahondar en el análisis sobre el seguro de caución judicial, que en estos últimos 15 años en Argentina ha tomado gran relevancia constituyendo de esa manera un nuevo e interesante instrumento jurídico y asegurativo.

Estas garantías encuentran su origen en la Resolución General Nº19.356 de la Superintendencia de Seguros de la Nación del año 1987, y a grandes rasgos podemos decir que el seguro de caución para garantías judiciales pone a disposición de los litigantes un medio idóneo para garantizar sus obligaciones procesales cuando el Código respectivo así lo exige.

Este tipo de coberturas se aplican tanto en los casos en que el juez interviniente haya ordenado la traba de una medida cautelar, como en aquellos en que se haya dispuesto la constitución de la contracautela, y permite que se indemnicen perjuicios, créditos, costas y multas cuando se incumple con lo acordado.

De esta manera el seguro surge como una herramienta útil y eficaz para la traba de medidas cautelares o la sustitución de ellas, ejecuciones de sentencia, arraigo, y demás casos que más adelante analizaremos.

Como comentario inicial y positivo para la utilización o aplicación de estos seguros entiendo que lo legislado en materia cautelar en todas nuestras provincias es prácticamente igual, amén de pequeñas características propias de cada jurisdicción.

Naturaleza jurídica:

Mucho se ha hablado respecto a la naturaleza jurídica del seguro de caución, se destacan dos doctrinas, una la afianzadora, que entiende que el seguro de caución es una fianza instrumentada en una póliza de seguro; y otra la asegurativa, dice que se trata de un seguro, ya que reúne todos los elementos de esta figura y queda comprendido en el art. 1 de la Ley de Seguros Argentina Nº 17.418: Hay contrato de seguro cuando el asegurador se obliga, mediante una prima o cotización, a resarcir un daño o cumplir la prestación convenida si ocurre el evento previsto.

Forzar una definición en cuanto a su naturaleza según semejanza con algún tipo de contrato es difícil si tenemos en cuenta su origen, el seguro de caución nace en Argentina por una necesidad particular, la de garantizar al Estado por las obras que este encargaba, y así se dio lugar a una figura jurídica y asegurativa peculiar, que contiene características de la fianza y que se configura económica y técnicamente como una operación de seguro tal como surge de la Ley 20.091 de Entidades de Seguros de Argentina en su art. 7 inc b. “Las entidades a que se refiere el artículo 2º serán autorizadas a operar en seguros cuando se reúnan las siguientes condiciones… Tengan por objeto exclusivo efectuar operaciones de seguro, pudiendo en la realización de ese objeto disponer y administrar conforme con esta ley, los bienes en que tengan invertidos su capital y las reservas. Podrán otorgar fianzas o garantizar obligaciones de terceros cuando configuren económica y técnicamente operaciones de seguro aprobadas”. (R. G. 19.356).

Podemos decir entonces que el seguro de caución tiene su propia naturaleza que se encuentra intrínseca en su particular estructura.

Como cierre de este acápite y dirigiéndonos al punto que nos interesa sobre el seguro de caución judicial, la Corte Suprema de Justicia Argentina se ha expedido en cuanto a la naturaleza jurídica in re “Estado Nacional (Ministerio de Economía- Secretaría de Intereses Marítimos c/ Prudencia Cía. Argentina de Seguros Generales S.A. s/cobro”, del 30/6/92 (Fallos, 315:1406), diciendo que:

"Si bien este contrato reúne alguno de los requisitos y formalidades propias del contrato de seguro, no puede dejar de ser advertido que su objeto principal es el de garantizar en favor de un tercero -el beneficiario- las consecuencias de los posibles incumplimientos del tomador, vinculado con el beneficiario por un contrato anterior a la caución y del cual ésta resulta accesoria. Se destaca así la inexistencia de un verdadero riesgo asegurable -un hecho ajeno a la voluntad de las partes- sino que lo que se "asegura" es, por el contrario, el incumplimiento imputable al tomador con relación a sus obligaciones frente al beneficiario. El negocio jurídico aparece así como un verdadero contrato de garantía bajo la forma y modalidades del contrato de seguro, donde el Asegurador garantiza, como ya se dijo, el cumplimiento de las obligaciones del tomador frente al beneficiario. Todo ello sin perjuicio de la aplicación de regulaciones y principios propios del contrato de seguro, porque así es la voluntad de las partes, en todo aquello que no contradiga a la esencia de la relación jurídica que, se reitera, consiste en la celebración de un contrato de garantía" (Fallos 315:1408).-

En síntesis, en este "tipo" de seguros, el asegurado encuentra en el asegurador un nuevo responsable que añade su responsabilidad a la del obligado primigenio, que se supone solvente y fiel cumplidor de sus obligaciones por tratarse de una entidad aseguradora. O sea, pertenece a los contratos de garantía cuyo objeto es la eliminación del riesgo de la mora (conf. Cám.Nac.Com. Sala B 23-10-1990 E.D, Tomo 142, pág. 481), que funciona a modo de fianza solidaria (conf. Eduardo J. del Grosso "El Seguro de caución" E.D. Tomo 35, pág. 839 y sigtes.), con la particularidad, que la diferencia de la fianza clásica, de estar subordinada a un evento dañoso e incierto (siniestro) que en el caso estaría dado por la falta de pago, insolvencia o morosidad en el cumplimiento por parte del tomador del seguro que hace emerger en plenitud la obligación del asegurador de pagar la deuda al asegurado en la medida de la suma asegurada.-

Objeto del seguro / ley aplicable:

El seguro de caución judicial tiene como objeto único el de sustituir la caución ordenada por una resolución judicial. La compañía aseguradora responderá frente al Asegurado/Beneficiario, por el incumplimiento imputable al tomador, en la medida del seguro, es decir por lo contemplado en la póliza por ella emitida, es claro que en ningún caso responderá por una obligación distinta ni una suma mayor a las indicadas en la póliza.

Respecto a la ley aplicable y luego de lo analizado sobre la naturaleza jurídica decimos que, las pólizas de caución no son un contrato de seguro típico sino más bien una fianza que se instrumenta bajo la técnica asegurativa, por ello, las partes se someten a las condiciones de la póliza y a las disposiciones legales aplicables, que refieren al Código Civil y Comercial y demás leyes para las cuestiones no resueltas expresamente en ella, siempre que ello resulte compatible.

Tipos de coberturas:

En seguros de caución para garantías judiciales existen dos coberturas básicas de aplicación en distintas materias y variadas situaciones procesales:

- Contracautela: es la garantía que debe prestar quien ha solicitado la traba de una medida cautelar para garantizar los daños y perjuicios que pudiera ocasionar en caso de haberla pedido sin derecho.

- Sustitución de Medidas Cautelares: mediante esta póliza puede sustituirse la medida cautelar sufrida por el demandado en un juicio, liberando de esta manera el patrimonio afectado por dicha medida. También existen otros tipos de coberturas cada vez más cotidianos como ser sustitución de arraigo, sustitución de pago previo “solve et repete” en materia: impositiva, de seguridad social y laboral cuando se exige el depósito para recurrir resoluciones o sentencias; pólizas para ser presentadas en procesos arbitrales; pólizas para garantizar “medidas autosatisfactivas” / “anti cautelares” anticipándose a su dictado y evitando sus consecuencias.

En materia cautelar los casos más usuales de aplicación de estos seguros son: el embargo de bienes, cuentas, créditos; el embargo y secuestro; la inhibición de disponer o gravar bienes; la administración y/o intervención judicial; la suspensión de efectos de una asamblea societaria; la anotación de la litis; la prohibición de innovar y de contratar; excepción de arraigo; medidas cautelares en temas marcarios, de propiedad industrial e intelectual; interdicción de buques o aeronaves; sustitución de pago previo; medidas anticipadas y preventivas en garantía para evitar una posible medida cautelar sobre todo en materia impositiva.

Partes del seguro:

Como en todo seguro de caución intervienen tres partes:

- El Tomador: Es la parte que desea sustituir una medida cautelar decretada en su contra, o quien debe prestar la contracautela fijada por el Juez, según sea el caso.

- El Asegurado: Es la parte a favor de quien el Juzgado ha dispuesto la traba de una medida cautelar o la constitución de una contracautela, según los casos.