Responsabilidad de los Intermediarios de Internet (ISP) dedicados al comercio electrónico

I. Introducción [arriba] -

Las plataformas o sitios web que operan en el ciberespacio en la intermediación del comercio electrónico, han llamado la atención de todo el espectro jurídico, que se ha preguntado -y al día de hoy se pregunta- de qué modo debe ser juzgada la responsabilidad de estos intermediarios a la luz del derecho positivo vigente.

El propósito de este trabajo es exponer brevemente el enigma jurídico y las distintas teorías que pretenden abordar el tema. A modo de colofón, intentaré proponer una solución a la cuestión siguiendo las directrices del leading case “Rodríguez, María Belén c/Google”[2] dictado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

II. La responsabilidad de los ISP [arriba] -

Internet es un fenómeno absolutamente revolucionario. Es una tecnología que ha cambiado para siempre diversos e importantes aspectos sociales y económicos de la humanidad.

En apretada síntesis diré que Internet es la mayor red informática global que interconecta computadoras y redes locales con miles de millones de usuarios y páginas web. Esta red posibilita no sólo una rápida y fluida comunicación entre personas en cualquier lugar del planeta, sino también el acceso a todo tipo de información[3].

Muchos de los beneficios intrínsecos de Internet son consecuencia directa de los Proveedores de Servicios de Internet (conocidos por la sigla inglesa ISP -Internet Service Provider-) que son aquellos intermediarios que cumplen diversas actividades destinadas a los usuarios. Así por ejemplo, los ISP son aquellos que dan acceso, hostean, transmiten e indexan contenido, ofrecen productos y servicios originados por terceros, entre muchas otras actividades.

Según el tipo de función que cumplen en el proceso de intercambio de información en línea, los ISP suelen ser clasificados como: (a) proveedores de acceso; (b) proveedores de tránsito; (c) proveedores de alojamiento, (d) proveedores de servicios en línea; (e) proveedores de búsqueda y enlaces.

No ahondaremos en la definición de tales categorías, pues a los fines del presente, la discusión no varía sustancialmente.

Lo cierto es que Internet también es fuente de nuevos conflictos, muchos de ellos de dificultosa solución.

Los ISP lejos están de ser ajenos a estos conflictos.

En las últimas décadas se ha detectado una enorme cantidad de circunstancias de connotación negativa que están vinculadas a los ISP, tales como: infracciones de derecho de autor, piratería digital, conflictos de marcas comerciales, asuntos de gestión de red, spam, phishing, ciberdelincuencia, difamación o expresiones de odio, pornografía infantil, contenido ilegal, entre otras tantas.

Precisamente en este contexto, el término “Responsabilidad de los Intermediarios de Internet” hace referencia a la responsabilidad legal de los ISP por actividades ilegales o dañinas que son llevadas a cabo por usuarios a través de sus servicios.

En Argentina no existe normativa específica sobre la responsabilidad de los intermediarios. Sin embargo, resulta de aplicación el derecho de fondo, en particular, el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación (en adelante “CCC”). Este nuevo CCC, como el anterior de Vélez Sarsfield, establece dos regímenes de responsabilidad: objetiva y subjetiva.

Detrás de estos estándares de responsabilidad se han encolumnado artículos doctrinarios y precedentes judiciales absolutamente dispares.

Sintéticamente diré que quienes sostienen la aplicación de la responsabilidad objetiva, afirman que los ISP están obligados a responder civilmente por cualquier daño por el solo hecho de desarrollar una “actividad riesgosa” dentro de la sociedad de información. Mientras que los que se han manifestado por la aplicación de la responsabilidad subjetiva, esta es, la que se sustenta en el principio de la culpa (obrar descuidado, negligente o imprudente), sostienen que los ISP únicamente debían ser responsables por un obrar culposo que estaría dado, por los general, por el no retiro o bloqueo de los contenidos que almacenan o transmiten una vez que aquellos han sido notificados acerca de la ilicitud de los mismos.

Acercándonos un poco más al quid de la cuestión, agregamos que el término “Responsabilidad de los Intermediarios de Internet” está muy relacionado con el interrogante de si es exigible que los ISP tengan o no conocimiento de todos los contenidos transmitidos, almacenados o a los que se hace referencia en sus redes, que están cambiando constantemente y a un ritmo automático y veloz.

Este entuerto jurídico fue resuelto, en parte, por la Corte Suprema en el leading case “Rodríguez, María Belén”, sobre al cual volveré a referirme en detalle al final del presente trabajo.

III. La responsabilidad de los ISP dedicados al comercio electrónico [arriba] -

Según la clasificación realizada anteriormente, los ISP que operan en la intermediación del comercio electrónico son por definición “proveedores de servicios en línea”, pues justamente permiten la publicación y difusión en Internet de contenidos por parte de usuarios. En este grupo encontraremos a compañías como “Mercado Libre”, “OLX”, “alaMaula”, entre otros.

El comercio electrónico es representativo de todos los cambios y ventajas que trae aparejado Internet. El “e-commerce” ha creado un consumidor de servicios de alta tecnología, que realiza sus consumos en forma computarizada. Son millones los usuarios que consumen todo tipo de bienes y servicios online.

Por supuesto que el comercio electrónico tampoco es ajeno a los conflictos de Internet.

De hecho, este ámbito es mucho más complejo y enmarañado para los ISP, pues a la discusión sobre el régimen de responsabilidad que debe serles aplicado, se suma la aplicación del marco consumeril establecido por la Ley 24.240 (en adelante “LDC”) y las normas previstas recientemente en el CCC.